Abordar la lectura para niños en un
contexto hospitalario es una experiencia que parte, sencillamente, de la
curiosidad. Saber que efectos podría tener para un niño hospitalizado escuchar
la lectura en voz alta de un cuento o la narración de otro. Imaginarse un
contexto como el hospital; generalmente tenso, carente de distracciones para
los pacientes o estrategias motivacionales que contribuyan a su recuperación,
dónde deben adaptarse a las rutinas propias de este sitio y las personas que
allí laboran, era sencillo, pero ubicar en esa realidad a la lectura y ver en
ella un medio de enriquecimiento para los niños pacientes que exigía, por
supuesto, la preparación del promotor tanto en lo personal como en lo
profesional; era un reto atrayente. Se convirtía en el querer descubrir qué
podría pasar, qué resultados traería. Y se afrontó.
La investigación se aplicó en el
Hospital Central de San Cristóbal, específicamente en el piso 9 entre las áreas
de pediatría médica, quirúrgica y cronología. Una vez conseguida la autorización
para ingresar a estas áreas el siguiente paso fue la aplicación de un
diagnóstico que abarcó la entrevista semi estructurada a las docentes de aula
hospitalaria para estar al corriente de las características generales de los
niños, del ambiente, actividades de lectura que se ofrecían y necesidades. A su
vez, se empleó la observación participante como medio para familiarizarse con el
entorno y obtener los datos necesarios para la aplicación de las estrategias.
Durante el diagnóstico, la promotora empleó lectura en voz alta de cuentos,
adivinanzas y poemas. Narraciones y dramatizaciones.
El resultado del diagnostico permitió
orientar la investigación. Conocer a los niños, comprender el estado de ánimo
que genera la situación en la que se encuentran, generar un lazo de confianza
con ellos y sus familiares o compañeros; determinar los tipos de textos que los
pacientes difrutaban más; asi como también, las estrategias. Se determinó que
el componente lúdico contribuía en el disfrute del texto y que los recursos a
utilizar estarían enmarcados en calidad literaria sujetos a criterios como
temas, tipo de letras, ilustraciones y formato acordes al contexto y las
necesidades de los niños. Posteriormente se aplicó “Un antojito literario para
el hospital” Programa de animación a la lectura para niños hospitalizados.
Entre sus objetivos se planteó la formación de estudiantes como promotores de
lectura por lo cual se organizó en tres etapas: Organización de un club de
lectura, talleres de formación y acciones de promoción.

No hay comentarios:
Publicar un comentario