miércoles, 24 de diciembre de 2014

Lectura en el Hospital Central

Antojitos Literarios, volvió al Hospital Central de San Cristóbal dónde el equipo de promotores leyeron diversas historias a los niños. Utilizaron máscaras para narrar cuentos y, una vez más, contribuyeron en la calidad de vida de los pequeños pacientes acompañados del libro y la lectura.







La animación a la lectura a través de la Función Estética del Lenguaje

Antojitos Literarios continúa llevando la lectura hasta los más pequeños y en cualquier contexto. Con narraciones, lecturas en voz alta, juegos... El texto forma parte del momento ameno que vive el niño.
El primer lugar que Antojitos visitó en este mes de diciembre fue el Hospital Ernesto Segundo Paolini de San Juan de Colón estado Táchira.
El primer paso fue motivar a los niños para que tomaran los textos entre sus manos. Está cercanía les permita conocer el libro y disfrutarlo. El niño con el cual se inició cuenta con 2 años de edad y, aunque se quejaba por el malestar que presentaba, se dejó llevar por la curiosidad de manipular los textos. Su fascinación fueron las ilustraciones, disfrutaba de los colores e imitaba los sonidos de los animales que veía en ellas. Conviene destacar que, una de las bondades de las imágenes es el puente que crea con el texto y cómo contribuyen en la comprensión del mismo. A su vez, le enseñan al lector dibujos de personas, animales o situaciones que reconoce o las que puede sentirse identificado y, así, siente al libro como un objeto cercano.

La lectura que se disfruta en familia fortalece los lazos entre la misma; pues, les regala momento en los cuales comparten juntos, con el libro entre ellos. Para los familiares que se hallan en un ambiente hospitalario leer con sus niños les permite distraerse de la realidad que viven y el ambiente en el que se encuentran. Al ver a sus seres queridos disfrutan de un texto, el familiar disfruta también de la historia, las imágenes y juega con los sonidos que encuentra dentro del libro. Se convierte en un promotor de lectura qué esta animando esta actividad. Tal fue el caso de los padres de los pequeños pacientes internos en el hospital: Se animaban e integraban a la jornada. Conversaban con las imágenes y narraban una historia a sus niños. De esta manera, la lectura de imágenes como primera estrategia, fue un éxito.

A los niños les gustan los animales. Y para animar la Lectura de Leo y las Ranas “Tolerancia” Las promotoras utilizaran unos guantes los cuales, en cada dedo, tenían la imagen de un animal que es personaje del cuento. Jugaban con la historia mientras enseñaban sus personajes. Así como también, establecieron un conversatorio sobre los animales. Los niños señalaban a los animales y, en algunos casos, imitaban sus sonidos.



Las ilustraciones y sus colores permitieron que los más pequeños, junto a sus familiares, disfrutaran del texto. Por lo cual, las promotoras aprovecharon este recurso para llevar el libro hacia los niños, independientemente de su edad. Y entre juegos compartieron las imágenes que acompañaban las historias.


Para el día, martes 16 de diciembre, la jornada se desarrolló en la Biblioteca Pública “Herlinda de Arias” de la misma ciudad. Se organizó a través de estaciones de lectura. Previo a la ejecución de las mismas, se brindó el espacio para que los niños y sus familiares disfrutaran de los libros. Y se generó la lectura compartida entre ellos. Lo cual, dió un espacio de confianza entre los niños, el ambiente dónde estaban, la promotora y, por supuesto, los libros.

En la primera estación, se hallaba el texto Rabo de Gato, para el cual la promotora llevó, el rabo (dibujado) que aparecía en la historia y se sentó en círculo junto a su grupo para leerlo en voz alta. En esta actividad, una madre se integró a la jornada y funcionó también como promotora.


Para la siguiente estación, la promotora enseñó a su grupo fichas dónde aparecían los personajes relacionados con los cuentos de Sapo. Preguntó si alguien deseaba leer en voz alta y, una de las niñas participantes, se motivó a ejercer esa actividad. Tomó el libro con seguridad y leyó para el grupo mientras enseñaba las imágenes. Al finalizar su lectura, la promotora estableció el conversatorio y todos los niños participaron con entusiasmo, comentaban, por ejemplo, Pobre Sapo todo lo que le pasaba pero al fin quedó con pata, hay un pajarito negro que siempre aparece en el cuento, el sapo le dibujaba corazones... Luego, la promotora leyó Sapo y el Ancho Mundo y, al finalizar, enseñó nuevamente las imágenes, le preguntaba a cada niño a que escena del cuento pertenecía y ellos, con asertividad, lo explicaban. También, la promotora volvió a narrar pero equivocaba algunas partes con la intención de percibir la atención de los asistentes; todos estuvieron atentos; daban una palmada cada vez que había un error y explicaban cuál era la parte del cuento correspondiente y acertaban con sus explicaciones.


Seguidamente, con la historia “Luisito y las Mariposas” La promora enseñó un afiche con insectos para generar el conversatorio sobre ellos y los niños, luego, detectaran cuál se encuentra en el cuento. Esta historia solo tiene imágenes así que se enseñaron las mismas y los niños, con entusiasmo, contaron que era lo que veían: Luisito, sacó antes de tiempo a la mariposa, ahí se ve la tijera (Este elemento de la ilustración los ayudo a entenderla) Señalaron los insectos que aparecían. Todo el grupo fue participativo. Luego, al dirigirse a la siguiente estación, se leyó “Verduras y Travesuras” Rimas sobre verduras que viven historias divertidas, la promotora las leía e invitaba a sus grupos a que las leyeran y memorizaran para que las repitieran . Este juego fue divertido y permitió que los niños vivieran la lectura por placer y entretenimiento.
Después, para la Sorepresa de Nandy se enseñaron todas las imágenes alusivas al cuento antes de leerlo para que los niños realizaran hipótesis. Luego se leyó y cada participante tomó dos imágenes con las cuales inventaban una historia nueva y la contaban al grupo. Asi, una vez más las ilustraciones sirvieron para que los niños colocaran en práctica su capacidad creativa y se motivaran a narrar a partir de lo que las imagenes les ofrecían.



Para finalizar, se leyó en voz alta Rosaura en Bicicleta y se hizo una ronda de preguntas- respuestas para determinar la atención que los niños mantuvieron durante toda la jornada.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Antojitos Literarios: Estrategias de animación a la lectura para niños hospitalizados.

Abordar la lectura para niños en un contexto hospitalario es una experiencia que parte, sencillamente, de la curiosidad. Saber que efectos podría tener para un niño hospitalizado escuchar la lectura en voz alta de un cuento o la narración de otro. Imaginarse un contexto como el hospital; generalmente tenso, carente de distracciones para los pacientes o estrategias motivacionales que contribuyan a su recuperación, dónde deben adaptarse a las rutinas propias de este sitio y las personas que allí laboran, era sencillo, pero ubicar en esa realidad a la lectura y ver en ella un medio de enriquecimiento para los niños pacientes que exigía, por supuesto, la preparación del promotor tanto en lo personal como en lo profesional; era un reto atrayente. Se convirtía en el querer descubrir qué podría pasar, qué resultados traería. Y se afrontó.
La investigación se aplicó en el Hospital Central de San Cristóbal, específicamente en el piso 9 entre las áreas de pediatría médica, quirúrgica y cronología. Una vez conseguida la autorización para ingresar a estas áreas el siguiente paso fue la aplicación de un diagnóstico que abarcó la entrevista semi estructurada a las docentes de aula hospitalaria para estar al corriente de las características generales de los niños, del ambiente, actividades de lectura que se ofrecían y necesidades. A su vez, se empleó la observación participante como medio para familiarizarse con el entorno y obtener los datos necesarios para la aplicación de las estrategias. Durante el diagnóstico, la promotora empleó lectura en voz alta de cuentos, adivinanzas y poemas. Narraciones y dramatizaciones.
El resultado del diagnostico permitió orientar la investigación. Conocer a los niños, comprender el estado de ánimo que genera la situación en la que se encuentran, generar un lazo de confianza con ellos y sus familiares o compañeros; determinar los tipos de textos que los pacientes difrutaban más; asi como también, las estrategias. Se determinó que el componente lúdico contribuía en el disfrute del texto y que los recursos a utilizar estarían enmarcados en calidad literaria sujetos a criterios como temas, tipo de letras, ilustraciones y formato acordes al contexto y las necesidades de los niños. Posteriormente se aplicó “Un antojito literario para el hospital” Programa de animación a la lectura para niños hospitalizados. Entre sus objetivos se planteó la formación de estudiantes como promotores de lectura por lo cual se organizó en tres etapas: Organización de un club de lectura, talleres de formación y acciones de promoción.


 Conviene destacar que, la promotora es docente de aula en la ETIAC “Tulio Febres Cordero” de San Juan de Colón estado Táchira; por consiguiente, en la investigación se propuso tener a sus estudiantes como promotores de lectura en el contexto hospitalario. Para su formación, inició con conversatorios dirigidos a los aprendices sobre la experiencia de trabajar en el hospital lo que sirvió de incentivo para que quisieran integrarse al trabajo. Luego, por medio de estrategias de animación a la lectura, se realizó una captación de un grupo de estudiantes que pasaron a formar los integrantes del Club de lectura “Antojo Literario” Allí, las estrategias permitieron el acercamiento al texto y la formación del promotor. Paralelo a las actividades del club, se trabajaba en el hospital.


Antojitos Literarios

En el año 2010 descubrí la incomparable experiencia de leer para un niño hospitalizado y compartir, junto a él, las bondades que le ofrece la lectura. Desde entonces, esta enriquecedora labor me ha acompañado. A partir del aprendizaje que genera la práctica he podido indagar en teorías e investigaciones de otros profesionales para fortalecer mi trabajo, diseñar nuevas estrategias, adquirir recursos con calidad literaria e incorporar a docentes, estudiantes, profesionales en diversas ramas y personas voluntarias que han manifestado su interés por formar parte de este proyecto.


Además de compartir con un niño o niña en un ambiente hospitalario, conocerlo y leerle alguna historia con la que puede sentirse identificado, darle vida a los personajes de un cuento a través de la narración, dramatización o el juego para contribuir en la mejora de la calidad de vida de los pequeños pacientes; tengo el apoyo y colaboración de los estudiantes que constituyen mi aula de clase y, por ende,  mi quehacer docente. Por medio de diversas estrategias, alcancé que estos aprendices tengan un encuentro con la literatura infantil y se formen como promotores de lectura. Todo lo expresado anteriormente, es parte de lo que he llamado “Antojitos Literarios” estrategias de animación a la lectura para niños hospitalizados.