El tiempo vacacional ofrece, a los
niños y niñas, momentos en los que disfruta del mundo que le presenta el libro.
Escuchar una historia enriquece la capacidad de atención del participante, lo
lleva a imaginar aquello que le cuentan, a analizar cada suceso o episodio; los
personajes y sus realidades. Ahora bien, si toma el texto y lo lee; ejercerá
esta actividad a su ritmo y esto le dará el espacio para interpretar lo que sus
ojos decodifican, fortalecerá su capacidad lectora y tendrá la autonomía de
hacer pausas cuando lo desee o requiera. Y, si lo que hace es narrar una
historia que conoce y ha preparado previamente, ejerce su expresión oral y
corporal, controla su miedo escénico, manifiesta el dominio que tiene sobre su
lengua y lo que su memoria retiene del texto que transmite. Cuando las lecturas
se hacen grupales, se abre el espacio para el respeto por la participación del compañero
y su tiempo de leer, durante el intercambio de opiniones y para comprender, con
la ayuda de otro, aquellos pasajes que requieren una mayor orientación. La
lectura grupal contribuye a que los lectores encuentren, en consenso, aspectos
o elementos que en una lectura individual, algunas veces, no se perciben.
Pues bien, en el tiempo de vacaciones
existen horas en las que los niños y niñas tienen la oportunidad de hallar, en
los libros, aliados a su imaginación, a su creatividad y a su necesidad de
entretenimiento con actividades que les ofrezcan aprendizaje y placer. Es un
proceso que requiere de un mediador entre el libro y el niño; cuyas
características estén enmarcadas en habilidades comunicativas, creatividad,
motivación e iniciativa para generar experiencias lectoras significativas. Conviene
destacar que, el promotor de lectura encuentra en el periodo vacacional el
espacio ideal para incentivar en los niños el gusto por la lectura, con
estrategias que despierten su curiosidad por lo que el texto ofrece. El
promotor de lectura selecciona los libros acordes a las edades de los lectores
y los objetivos que se plantee. Puede organizarlos por temas y tener, dentro de
ellos, aquellos que se relacionan con autoestima, cuidado del ambiente,
responsabilidad, amor por los animales y como disfrutar unas sanas vacaciones;
entre otros. Pues, son cercanos a los intereses del participante.
Por lo anteriormente expuesto, se
planteó un plan vacacional basado en estrategias de animación a la lectura,
cuyos temas estuvieron acordes con las realidades, gustos, contextos y edades de los
lectores. Así, encontraron afinidad con las actividades realizadas y los textos
que se leían. Las estrategias seleccionadas incentivaron la participación de los niños
y niñas, asesoraron su proceso lector, les dio el espacio para la interpretación de
lo leído, enriqueció su aprendizaje, despertó sus emociones; en fin, los
involucró con las páginas. Los textos se organizaron por temas y el plan estuvo diseñado para una semana.
La Sorpresa de Nandy. Eileen Browne
Para esta lectura, la promotora presentó todas las imágenes alusivas a la historia, de forma desorganizada. cada participante las observaba y narraba lo que percibía. Algunos las organizaron por secuencia, según como creían que iba el relato.
Seguidamente, se leía el cuento original. Con el cual se establecian comentarios sobre qué hacían los animales y cuáles son las frutas favoritas de los participantes. Predominaron la banana, mango y piña.
Gorila
de Anthony Browne
La promotora invitó a dos participantes para que leyeran en voz alta este cuento. Les dio tiempo para que se familiarizaran con la historia y practicaran su lectura
Después, con seguridad, tomaron el libro y leyeron para el grupo mientras enseñaban las ilustraciones. En conversación, se determinó que Ana no recibía suficiente atención por parte de su papá; por lo cual, soñaba con los gorilas; pero, cuando el padre la invita al zoológico ella se siente feliz porque va a compartir junto a él. (Reflexión a la que llegó el grupo luego de leer y comentar el texto)
Fernando Furioso, Hiawyn Oram-Satoshi Kitamura
La promotora colocó sobre una mesa varios ejemplares de este cuento. Seguidamente, invitó a los participantes para que los observaran y comentaran sobre la actitud que Fernando refleja en la portada. Todos coincidieron en que se ve molesto por la expresión de su cara y los brazos cruzados
Luego, cada participante jugaba a colocar "cara de molesto". La promotora tomó fotos de sus caras para mostrárselas y entre todos comentar como se ven cuando están bravos
Durante el conversatorio, la promotora les preguntó ¿Cómo se ven cuando están molestos?
José Gregorio: Horrible.
Greily: Se me arruga la frente
Sofía: Con la nariz arrugada
Cristian: Feo y la gente que tengo cerca, se asusta.
Por lo cual, se determinó que es necesario encontrar la forma de canalizar las molestias y aprender a dialogar. Pues, con una actitud de enojo nos cuesta estar serenos y alejamos a las personas que nos quieren.
Posteriormente se procedió a leer el cuento. La promotora leía en voz alta mientras el grupo seguía la lectura con el libro en mano
Se hizo énfasis en analizar las emociones de otros personajes. Señalaron que el abuelo expresaba tristeza en su cara; quizá,por el mal comportamiento del nieto. La mamá estaba desesperada, y eso se percibe cuando ella rasca su cabeza, sin saber qué hacer. El papá lo ven relajado; pues, aun esta en bata y con un cigarrillo en la mano. Estos señalamientos los realizaron los participantes a partir de lo que observaban en las imágenes




















